Pastoral del Sordo de Valencia
viernes, 19 de julio de 2019
jueves, 4 de julio de 2019
LECTURAS ADAPTADAS PARA PERSONAS SORDAS
DOMINGO
DECIMOCUARTO
TIEMPO
ORDINARIO
CICLO
C
PRIMERA LECTURA
Celebrad
una fiesta en Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis.
Alegraos
de su alegría vosotros que antes
llevasteis luto.
(Jerusalén
es como una madre).
Vosotros
mamareis a sus pechos y quedareis llenos de sus consuelos.
Porque
así dice el Señor:
Yo
enviaré hacia ella la Paz, como un gran río, como un río en crecida.
Hacia
Jerusalén vendrán las riquezas de las naciones.
Todos
los pueblos llevaran en brazos a sus criaturas.
Sobre
las rodillas las acariciarán;
Como
a un niño a quien su madre consuela, Yo, Dios, os consolaré así.
En
Jerusalén seréis consolados.
Al
verlo se alegrará vuestro corazón y
vuestros huesos florecerán como un prado.
La
fuerza de Dios se manifestará a sus hijos.
palabra de Dios
SEGUNDA LECTURA
Carta de San Pablo a los Gálatas 6,
14-18
Yo
solamente me alegro en la cruz de Jesucristo.
Pido
a Dios que no me permita apoyar mis
fuerzas en otras cosas.
En
la cruz de Jesús el mundo está crucificado para mí, y yo estoy crucificado para
el mundo.
Lo
importante no es (ser judío o
pagano), estar circuncidado o no
estarlo, sino la nueva criatura (ser hijo de Dios, en Cristo, por el bautismo).
La
paz y la misericordia de Dios son para todos los que obedecen esta (nueva) ley
(de la justificación por la fe).
También
sobre Israel.
En
adelante nadie debe molestarme (con normas judías) porque yo llevo sobre mi
cuerpo las marcas de Jesús (la señal de
la cruz).
La
gracia de Nuestro Señor Jesucristo, está con vuestro espíritu, hermanos. Amèn.
palabra de Dios
Evangelio según San Lucas 10, 1-12.
17-20
Jesús
elige setenta y dos discípulos para enviarlos, de dos en dos, delante de Él a todos los pueblos.
Jesús
dice:
“La
mies (la cosecha) es abundante, pero los obreros son muy pocos: Debéis rogar al
dueño de la mies para que mande obreros a su mies.
¡Poneos
en camino!
Yo
os mando como corderos en medio de lobos.
Vosotros
no llevéis sacos, alforjas, sandalias. (Id desprovistos de seguridades)
Vosotros
no os paréis a saludar a nadie por el camino. (La misión es urgente)
Cuando
vosotros entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”.
Si
allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz;
Si
allí no hay gente de paz, la paz volverá a vosotros.”
“Vosotros
quedaos siempre en la misma casa; comed y bebed de lo que tengan, porque el
obrero merece su salario.
No
andéis cambiando de casa en casa.
Si
entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os den; curad a los
enfermos y decid: “El Reino de Dios está cerca de vosotros”.
“Cuando
entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: “El polvo de
vuestro pueblo que se ha pegado a nuestros pies, (os lo devolvemos), lo
sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el Reino de
Dios”.
Los
setenta y dos vuelven muy contentos y dicen a Jesús:
“Señor,
hasta los demonios se nos someten en tu nombre”
Jesús
contesta:
“Yo
veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
Mirad:
Yo os he dado poder para pisar serpientes
y escorpiones y a todos los
(ángeles) enemigos.
Pero
vosotros no debéis estar alegres porque se os someten los espíritus; estad
alegres porque vuestros nombres están escritos en el cielo”.
palabra de Señor
ILUSTRADO EVANGELIO
XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 10, 1-12.17-2
domingo, 30 de junio de 2019
13º del Tiempo Ordinario – Ciclo C Domingo 30 de Junio de 2013
13º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,51-62):
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
A otro le dijo: «Sígueme.»
Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»
Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»
Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»
Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»
Domingo 30 de Junio de 2019
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Primera lectura
Lectura del primer libro de los Reyes (19,16b.19-21):
En aquellos días, el Señor dijo a Elías: «Unge profeta sucesor tuyo a Eliseo, hijo de Safat, de Prado Bailén.»
Elías se marchó y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Elías pasó a su lado y le echó encima el manto.
Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió: «Déjame decir adiós a mis padres; luego vuelvo y te sigo.»
Elías le dijo: «Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?»
Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio; hizo fuego con aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente; luego se levantó, marchó tras Elías y se puso a su servicio.
Elías se marchó y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Elías pasó a su lado y le echó encima el manto.
Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió: «Déjame decir adiós a mis padres; luego vuelvo y te sigo.»
Elías le dijo: «Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?»
Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio; hizo fuego con aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente; luego se levantó, marchó tras Elías y se puso a su servicio.
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Palabra de Dios
Salmo
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Salmo responsorial 15,1-2a.5.7-8.9-10.11
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R/. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad
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Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.
Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R/.
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.
Segunda Lectura
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Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (5,1.13-18):

Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud. Hermanos, vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche la carne; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor. Porque toda la Ley se concentra en esta frase: «Amarás al prójimo como a ti mismo.» Pero, atención: que si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente. Yo os lo digo: andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne; pues la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Hay entre ellos un antagonismo tal que no hacéis lo que quisierais. En cambio, si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la Ley.
Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,51-62):
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén.Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?»
Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
A otro le dijo: «Sígueme.»
Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»
Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»
Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»
Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios.»
Palabra del Señor
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